Porque te veo amanecer aunque no amanezca. Eres luz aún en la noche. Eres energía aún cuando descansas. Eres un sol incluso cuando pretendes ser luna. Me agrada ser luna de día y toparme con tu sol. Me agrada verte amanecer cerca. Me agrada tenerte cerca. Me agradas cerca. Quédate cerca. Cerca.
Antes de tí hubo una tormenta. Una mala pero necesaria tormenta. Y de la nada apareciste tú en calma, o al menos eso me traes. Una linda calma, aunque una calma que no borra la tormenta pasada, pero sí me la hace olvidar. Tal vez te pase igual.
Se me escapan las palabras y no me animo a encontrarlas. Sí, puede que las busque, pero al verlas de reojo miraré hacia otro lado. Es que me parece que no necesito palabras para explicarlo. ¿Te tinca no hablar un rato?