Sigo siendo yo en el fondo, porque volví a esa vulnerabilidad de no saber lo que sucede en realidad. Sentir y ver, de tanto no querer dormir para soñar, comencé a soñar despierta. Todo esto que ha pasado lo soñé sin los ojos cerrar, nada nuevo, nada que lamentar. No sé si quiero lo demás, unos ocho años más, es demasiado. No sé si aguante en realidad, y podría cambiar la historia, me duele la cabeza de sólo pensar en tener esa responsabilidad. Cansada de estar pendiente de tanto, a veces ya creo que me voy. Me voy o me llevan, no sé si soy o estoy.