Hoja seca

Una hojita en verano cayó como si fuese otoño. Una lágrima derramó el árbol aquel que la protegía de su soledad. Lamentablemente al caer, la pequeña hoja volvió a su antigua y casi olvidada soledad. Las preguntas la invadían, y no había respuesta alguna. Esa hoja se secó en soledad, con el tiempo, el sol y las estrellas. Luego la luna se dividió, y se escapó con la secada hoja, a revivirla, porque se había secado por la culpa de su archienemigo el sol.

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