Toñito

Es extraño saber que en algún lugar existes. Aunque sea en aquella/esta vida paralela puedo, por fin, estar junto a tí. Ya no es todo como la primera vez que te ví y te sentí, unas cuantas semanas pasaron y volví a verte. Sabía que eras tú, que eras el mismo. De tantas malas caras y de tan sola que me había sentido la primera vez, todo habría cambiado esta segunda oportunidad: todos y todas te aceptaban y te querían - incluso alguien que quiso aceptarte como tuyo, pero no sería tan fácil -. De verte con esas piezas enteras de ropa a verte con pantalones cortos y poleras, y tu pelo más largo y algo crespo. Ya te proponías ponerte de pie, y tu cara tan blanca - color guagua - y suave. Créeme que duermo feliz, y ya no me apeno al despertar; aunque es inevitable desearte siempre conmigo. Tan pesado que te has puesto, y tus primeros intentos de hablar no estan nada mal. Es todo tan lindo al poder compartir todos esos momentos, aunque sean menos que el tiempo real... Antonio, que extraño no verte hoy aquí en este momento, y aunque no sé de dónde salió ese nombre que de repente salió de mí, siempre estás conmigo: siempre estarás mi Antonio querido. ♥☺

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible