Secas las flores de raíz.


En absoluto silencio recuerdo querer escapar lejos. Extraño esa sensación de 'maripositas', esas que no se sienten con cualquiera. Pero abandonamos algún camino que nos acercaba, y de pronto enterré un cuchillo en la copa del árbol. Tú por tu parte olvidaste las flores, y creo que no recuerdo... Ojalá pudiese explicarte el por qué me aferro al dolor, sabes que después de intentarlo estuve mejor. Si algún día me comprendes, estará bien, y si no lo haces: también.

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