Las nubes pronuncian tu nombre.-
En el árbol nacía la última hoja de primavera, y el viento lo agradecía más a medida que pasaba el tiempo. La hoja hizo crecer al viento, y mientras tanto él modelaba a las nubes tan bien pegadas al cielo. ¿Qué pasaría si el cielo dejase hablar a las nubes? Pues por ahora nada, pero pronto ya estarían pronunciando tu nombre.
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