Día a día
Caminar. Salir y caminar. Vagar, tal vez comprar. Todo eso mientras veo de reojo su caras desanimadas como hormigas en busca de comida, pero ellos ni siquiera saben qué buscan. Yo me quedo con lo poco que veo del cielo, y las pocas personas que alegran el día. Hay muchos músicos por ahí, encantando a la gente en las calles. De eso me enamoro yo, de la alegría, sentimientos y emociones, a través de la música. Eso es lo que me mueve.
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