Sí.

Y entonces, cuando son despedidas 'reales y conscientes' no hay que inventar despedidas con ñoñerías escritas bajo lágrimas y publicarlas en un blog. Y es simple decir adiós. Adiós... Ya está. Y qué, son sólo palabras.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible