Realidad.

El cielo a veces se cae y golpea con fuerza nuestra mente, nuestros sentidos, y si estallan mis ojos no me parece extraño. Debo decir que a ratos pretendo rendirme frente al destino. Destinos rápidamente alineados, rapidamente forjado, rápidamente vivido, rápidamente destrozado. Esa es la palabra de hoy, hay un mundo destrozado dentro de mi mundo interior. Y no es tu culpa, así vengo de hace días, meses, años, décadas, milenios. La esencia de mi ser no permite otra opción. No sé si no quiero ver más allá o no puedo. Tienes la opción de irte, es lo que tu quieres, y se nota. Yo no puedo cambiar las cosas, lo que viene después contigo sé que no es para mí. Gracias.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible