Me agoté.

Agoté recursos, incluido el tiempo. Un tiempo relativo, un inventado tiempo.
Agoté lo que no existe, agoté lo que hace falta. Agoté al mundo, se agotaron mis ganas
para seguir de pie, a pesar de caer.
Y yo sigo aquí, esperando respuesta.
Estúpidamente, sin preguntar.
Es acaso tan difícil adivinar que yo quería para tí ser alguien,
como nadie ha sido jamás.
Pero ya no más.
Ya no más.
Ya te vas.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible