Un rato

No acostumbro al cambio. No acostumbro a estas cosas.  Un chocolate caliente en un café. Llueve. Miro el chocolate, miro su cara. Lo escucho con atención. Yo a veces no sirvo para hablar, soy más buena escuchando o haciendo cosas en silencio. Como un caballero me ofrece el brazo. Caminamos. Llueve. Me acompaña. Nos vamos. Subimos al vagón y debo bajar. Me hace dudar quedarme arriba, pero se baja. Se queda un rato, me quedo, me voy, nos vamos. Desaparecemos, pero luego nos vemos. Y encontrándonos también desparecemos para el resto. Y el resto desaparece.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible