De atrás para adelante

El cielo brillaba en su oscuridad, ese era el gran fondo de mi visión. Una madrugada cualquiera, soñando en tiempo real. No pude ver estrellas, tal vez por la Luna. Todos caminaban casi en una misma dirección, yo media invisible pero real seguía esta misma dirección. No entendiendo nada, quizás, usando mi mente más que sintiendo. Al parecer todos subieron al cerro, uno árido pero bello cerro. Con espinos tal vez, cada cierta distancia. Caminaban todos hacia refugios, dentro del cerro, especies de cuevas se repartían por éste. Sigo la dirección que todos siguen y me encuentro con un niño/hombre. Mayor y más alto, delgado y de negro, observando el cielo, guiando y organizando el espacio y dirección de cada ser. Sé que había más sueño, pero sólo puedo recordar unos cuantos segundos. El resto tal vez está escondido, o en tí, quién sabe. 

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