Disculpas anticipadas (por esta rehabilitación)

Las pido, las suplico. No hay otro motivo más sincero que el no poder controlar mis pensamientos... Temo no controlar mis actos, esos tan auto-torturadores provenientes de la nada. Me atemoriza pensar en lo que no logro controlar. No puedo cambiar ciertos pensamientos. No hay motivo para hacer algo similar, no lo hay. Una droga tal vez es para mí. Pues entonces estoy en rehabilitación, y temo caer en la tentación... Estúpida e innecesaria tentación. Quisiera que estuvieses aquí, nada más que eso. Para calmarme y dejar de golpear mi pie derecho contra el suelo, haciendo percusiónes varias, al tiempo de una semicorchea. Quisiera que estuvieses aquí, sólo para decirme que todo está bien, y que lo que pienso no son más que cuentos de imaginería barata. Y también quisiera que estuvieses aquí tan sólo para calmarme con una caricia.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible