Brújula

Subí al ascensor observada por otros desde lejos. Un niño pequeño guiaba mi camino. Humo y fuego alrededor, yo tratando de subir para escapar. Dentro del ascensor el niño me entrega una brújula, sabe a dónde tengo que ir, y al aparecer sabe más de mí que yo. Regreso al subsuelo, fuego y balas. No vestía como ellos, me convertía en un blanco fácil. Dos hombres me acercaron a un vehículo, para que escapara pronto de ahí. Salí intacta, con una brújula en mano y aún así sin saber dónde ir.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible