Por eso

La ciudad paralizada, el silencio se adueñaba de la madrugada o tal vez yo no era capaz de prestar atención a los ruidos. Por unos segundos dejé de prestarle atención a mi cabeza. Incapaz de reaccionar de otra forma accedí sin pensarlo. <<Somos personas o animales salvajes>> creí escuchar, yo sólo pude balbucear que somos un poco de ambos. Entre la oscuridad podía apenas ver tu rostro, pero me bastaba con mirar esos ojos tan brillantes, en una noche tan oscura, para poder sonreír unos segundos, unos minutos, una hora, un día. Y sea como sea, por eso: gracias.

Comentarios

Entradas más populares de este blog

Encontrarse

Lo más terrible